Existen hombres con los que toda mujer debería salir, por lo menos una vez en su vida.

De acuerdo a diversos estudios, una mujer debe besar en promedio de 7 a 9 hombres antes de encontrar al que es “especial”. Esto como parte no solo de una elección evolutiva, sino social. Sin embargo, existen hombres con los que toda mujer sí debería salir, por lo menos una vez en su vida.

 

Un hombre mayor

Salir con alguien más grande que yo ha sido una de las experiencias más increíbles de mi vida, porque la convivencia, salidas, conversaciones y hasta el trato diario con un hombre mayor son de lo más novedosas.

Aunque no fue el hombre con el que decidí quedarme por el resto de mis días (o al menos intentarlo), el sentido de protección y las cosas que aprendí con él no las cambio por nada, hasta creo que ha sido la mejor relación que he tenido en mi corta vida.

Con alguien completamente diferente a ti

Mi mejor amiga siempre ha salido con el mismo tipo de hombres: serios, con look formal y de su edad, hasta que conoció a un rockero, con piercings y tatuajes increíbles.

Por más raro que parezca, mi amiga decidió salir de su zona de confort y empezar una relación con alguien completamente diferente a ella. Demás está decirte que fue una de las mejores relaciones amorosas (si no es que la mejor) que ha tenido.

Con alguien más pequeño que tú

Cuando tenía 22, Adri, mi otra amiga, tuvo un novio de 18. ¡Imagínate! Lo padre de la relación fue que, como ella uno de sus primeros amores, él era bastante detallista, tierno y no le apenaba mostrar sus sentimientos hacia ella.

Ricardo la animó a hacer cosas que usualmente no practicaba. Él era DJ, así que ella dejó los bares que tanto ama para irse a los raves con él todos los fines de semana (el apoyo ante todo).

Con alguien de otro país

A los 19 me fui a vivir unos meses a España, ya sabrás que todo era nuevo para mí; vivir sola, administrar los gastos, ir al supermercado…

Y en medio de mis aventuras, inicié una relación con Sebastian, un chico alemán que resultó lo más encantador. Conocer a alguien con una cultura, idioma y modo de vida distintos a los míos me hizo vivir una aventura increíble que no cambiaría por nada.

Sabíamos que ambos volveríamos a nuestros países en pocos meses y que ese amor de verano (literal), terminaría pronto por lo que nos enfocamos en disfrutar el tiempo lo más que pudimos.

Con alguien que conociste en una red social

Estás loca? ¡Cómo vas a salir con un tipo que conociste en Tinder! Esa fue la expresión de mis amigas cuando les conté mis planes de tener una cita con alguien que conocí en esta red social.

La verdad es que no me arrepiento de salir con Juan. Él era guapísimo, más grande, tenía un trabajo que me parecía de lo más interesante y era todo un amante de la aya huasca.

Nuestra relación fue de lo más divertida y espontánea. Si bien nunca fuimos parecidos, conocer un estilo de vida completamente diferente al mío me sacudió de mi zona de confort.

Con alguien del trabajo

Mi amiga Diana conoció a Alex en el elevador de su trabajo (literal). Nunca se habían visto antes porque trabajaban en áreas diferentes pero una vez que se conocieron el resto fue historia.

Alex se cambió de trabajo, Diana sigue en el mismo y ya van para 3 años de relación (para todas aquellas que piensan que nada bueno puede salir de una relación en el trabajo, éste es un caso de éxito).

Con un famoso

Tengo otra muy buena amiga que durante 2 años salió con un cantante famoso. Ella tuvo que acostumbrarse a convivir con alguien que siempre era reconocido por las fans que le pedían cuánta selfie se les ocurría cada que lo veían llegar a un lugar.

Él era un romántico empedernido, así que le cantaba, le hacía regalos de lo más cursis y por si fuera poco se llevaba perfecto con la familia de mi amiga. Fue una relación que la hizo muy feliz.

Con un intelectual

Durante unos meses tuve un novio de lo más interesante. Hacía un doctorado en Londres y podíamos pasar horas platicando sobre la situación del país, sobre su tesis y sobre las conferencias y programas de televisión a donde lo invitaban a discutir temas serios.

Era todo un intelectual con el que aprendí muchísimo, sobretodo de ideologías políticas con las que yo no simpatizaba o no estaba muy familiarizada.

La vida es muy muy corta como para no disfrutarla al máximo. Siempre he tenido la idea de que hay que darse la oportunidad con algo desconocido porque, finalmente, si no te gusta, no lo vuelves a hacer, si te encanta,  descubriste algo nuevo. A poco no?

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